Los apestados
Una de las grandes muestras de la ignorancia -por no decir estupidez- del ser humano es nuestra obsesión por "resolver" los problemas sin comprender sus causas, y sin preguntar a los causantes. Ni siquiera nos interesa. Simplemente nos lanzamos a ciegas a aplicar controles morales, legales, ideológicos, etc. contra los problemas, y a semejantes parches básicamente inútiles los llamamos con arrogancia "soluciones". Por ejemplo, "luchamos" contra la violencia, el maltrato doméstico, los trastornos mentales, el suicidio, la pederastia, las drogas, el fracaso escolar, los problemas sociales de cualquier tipo, incluso los incendios forestales, el hambre o la guerra... pero ¿cómo lo hacemos? Con reglamentos, con obligaciones o prohibiciones, con incentivos o castigos; siempre buscando (o inventando) culpables. Es decir, forzando artificialmente nuestros objetivos, sin considerar los obstáculos psicológicos, sociales, económicos, etc. que precisamente impidi...