La culpable es la niñera
The Nanny , Seth Holt, 1965 Muchas mujeres culpan de sus desdichas amorosas a los hombres, acusándolos de egoístas, infieles, insensibles, abandonadores, inmaduros, adictos, etc. No piensan ni por un momento en qué medida pueden ellas mismas contribuir a todo eso, siendo por ejemplo también, aunque de maneras más sutiles o normalizadas socialmente, indiferentes, insensibles, infieles, abandonadoras, inmaduras, adictas... O en qué grado quizá se equivocaron eligiendo al hombre inadecuado ignorando las señales, actitudes, conductas, etc., que a menudo son evidentes para cualquiera y de las que, a veces, incluso fueron prevenidas. Pero la verdadera cuestión no es esta. La cuestión verdaderamente importante es que los éxitos o fracasos de las relaciones de pareja no dependen de ser hombres o mujeres, sino de la neurosis íntima de cada uno y, en particular, del modo de vinculación psicoafectiva de la que somos capaces. Y esto se aprende siempre en la infan...