"Me too" narcisista
Sobre el narcisismo, ese tema tan lamentablemente de moda en las redes sociales, que casi siempre se usa para acusar al otro/a
(pues quien lo señala acostumbra a creerse "inocente"), quisiera
aportar aquí algunas notas breves que quizá puedan aclarar algunas
cosas.
1. En primer lugar, todos los seres humanos somos, sin excepción, más o menos narcisistas. ¿Quién no es más o menos vanidoso, egoísta, en ocasiones desconsiderado, manipulador, agresivo, etc.?
2. El narcisismo es, como ya se ha dicho otras veces en este blog, un mecanismo de defensa (formado en la infancia) y, por lo tanto, una herramienta de supervivencia, de abuso, de violencia, etc. La Historia humana, continuamente sobrecargada de violencias y crímenes de todo tipo, es un buen ejemplo de ello.
3. El narcisismo no tiene sexo. Hombres y mujeres lo somos igualmente, aunque a menudo lo expresamos en distintas formas y ámbitos. Por ejemplo, el hombre ambicioso en los negocios o la mujer dominante en su familia, etc. Pero también hay muchos terrenos comunes, por ejemplo, las artes, la intelectualidad, la política, la economía, los espectáculos y, en general, todo aquello que implique la necesidad de destacar, poder, competir, triunfar, etc.
4. El narcisismo femenino en particular, asociado tradicionalmente a su poder sexual y gestante, está mucho más aceptado y normalizado que el masculino, hasta el punto de resultar casi indetectable. Toda la civilización, pese a las contradicciones de las que se queja el feminismo, etc., se ha basado -y se basa- en exaltar y proteger lo femenino/materno, desde la belleza hasta la maternidad, alimentando así su narcisismo... y las arcas de quienes negocian con ello.
5. Rasgos inherentes al narcisismo son siempre la envidia, el engaño, la manipulación, el rencor, la falta de empatía y amor, el afán de dominio, el exhibicionismo, la violencia emocional y/o física continuada, todo abuso contra los débiles, etc. Siempre que ocurren estas cosas, su motivo principal es narcisista.
6. Narcisismo y psicopatía son emocionalmente lo mismo. Ambos implican un determinado grado de egocentrismo e insensibilidad hacia las demás personas, que necesariamente sufrirán por ello el correspondiente grado de abuso y daño. Por ejemplo, algunas de las psicópatas más peligrosas que he conocido fueron precisamente las madres (o padres) narcisistas de algunos hijos/as a los que debían supuestamente cuidar y proteger, pero que acabaron psíquicamente destrozados por esos mismos progenitores.
7. La continua publicidad sobre narcisistas y psicópatas extremos, incluso criminales, hace en mi opinión mucho daño social porque ayuda a encubrir los narcisismos/psicopatías cotidianos de la sociedad entera. Que son precisamente los más destructivos de todos y la causa habitual de la mayoría de sufrimientos humanos, trastornos mentales, violencias de todo tipo, etc.
Por todos estos detalles, que en general no se mencionan, creo, en fin, que la única forma de reducir al narcisismo humano es darnos cuenta autocríticamente de que "yo también soy narcisista". Y seguidamente madurar psicológica, intelectual y moralmente por nuestro propio bien, el de los demás y, sobre todo, el de nuestros hijos. Es la única manera de no seguir contribuyendo a esta plaga.
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