Pero ¿qué es el amor?

Pocas palabras hay más deformadas, confundidas, manoseadas o idealizadas que la del "amor". Particularmente el amor de pareja. Para unos es un mero sentimiento, para otros son "mariposas en el estómago", para otros es deseo sexual encubierto, o cosa de la biología, las hormonas, los instintos... O también, según algunos, es un apego, un vínculo, un esfuerzo para procurar el "bien del otro", un compromiso "para toda la vida", incluso un deber... Para mí, sin embargo, el amor de pareja puede tener un poco de todo esto. Pero ello sólo será posible sobre una base inconsciente de la que casi nunca se habla: las neurosis compatibles.

El amor es, en efecto, una neurosis compatible. No una mera relación de personalidades y gustos afines, etc., sino sobre todo un conjunto de psicodinámicas inconscientes (heridas, carencias, miedos, anhelos, hostilidades...) compatibles / complementarias con las psicodinámicas inconscientes de la otra persona. Cuando no hay tal compatibilidad, las personas no se atraen ni se vinculan. Pero cuando sí existe, entonces se "enamoran", se idealizan, buscan sin darse cuenta calmar sus heridas con las heridas del otro/a, a menudo hasta el punto de aferrarse, exigirse y maltratarse mutua y ciegamente durante décadas. Algunos ejemplos:

  • Una persona muy necesitada de amor puede agarrarse a otra igualmente necesitada, pero dotada de un neurótico rasgo "salvador" (dar sin recibir).
  • Una persona muy insegura se apegará a otra neuróticamente reprimida y, por tanto, aparentemente "fuerte" y "segura".
  • Otra, ávida de contacto físico y sexo, se aferrará a la que, sin esa avidez pero por neurótica sumisión, acepte pagar ese precio a cambio del afecto de la primera.
  • Alguien con clara tendencia a la depresión buscará la compañía de quien, siempre huyendo neuróticamente de la tristeza, la "anime" sin cesar.
  • La persona sin autoestima, convencida de no merecer nada, se emparejará con otra muy narcisista que la utilizará y/o despreciará abierta o encubiertamente.
  • etc.

Y como las personas somos muy complejas y ninguna de estas simbiosis neuróticas es perfecta, de ahí resultará la gran conflictividad de la mayoría de relaciones de pareja.

Ahora bien, si el "amor" o vínculo de pareja es, en el fondo, un acuerdo entre dos personas heridas (lo que no podemos dejar de sentir como algo muy triste), ¿no existirá un amor "de verdad"? ¿Un amor sano, genuino, no neurótico? ¿Acaso se han equivocado todos los poetas? (1) En mi opinión, sí existe ese amor real. Pero exige un requisito fundamental: que las personas hayan sido amadas en su infancia.

Y así volvemos, una vez más, al tema recurrente de este blog: la infancia. Esa escuela donde todos lo aprendemos todo: lo bueno y lo malo. La paz interior o el miedo. El amor o la rabia. La alegre vitalidad o el vacío. Etcétera. Por eso sólo las personas que han sido realmente amadas, es decir, sanamente respetadas, valoradas, protegidas, tratadas con serenidad y afecto, podrán ofrecer lo mismo, vincularse de igual forma con los demás. Sin necesidad de intercambios neuróticos u otros sustitutos o simulacros de "amor".

Desgraciadamente, como la mayoría de infancias son consciente o inconscientemente lamentables, el amor de pareja genuino es muy escaso y, en general, sólo se dan -y con muchísima suerte- las neurosis compatibles. (2)

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1. Creo que son precisamente los poetas, artistas, filósofos y otros idólatras del amor los que más han ayudado a confundirnos en este tema, ya que con frecuencia son personas especialmente heridas y neuróticas y, por tanto, las menos indicadas para hablarnos de amor.

2. Porque, en mi opinión, las cosas van a peor. Mucha gente tiende en la actualidad a ni siquiera vincularse por ningún motivo, a establecer relaciones falsas o efímeras, a evitar todo contacto realmente íntimo con los demás. Somos cada vez más una sociedad de "autistas".

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