Los celos
Hay muchas clases de celos. Existen los celos de verano. Los celos infundados o patológicos. Los celos fundados. Los celos naturales. La extraña... "falta de celos". Etc... Y cómo a menudo suelen confundirse o mezclarse unos y otros, es interesante analizar algunos de ellos. 1. Celos de verano. En los meses de calor mucha gente se quita mucha ropa. Las calles, playas, piscinas, restaurantes, discotecas, etc. se llenan de cuerpos muy desvestidos y seductores: torsos, escotes, piernas, curvas... Lucir y provocar es moda permanente. Y, claro, muchas personas sienten inevitablemente celos cuando sus parejas "miran" o se "dejan mirar" demasiado. Estos celos nos despiertan lo más débil y neurótico de nosotros mismos. Por ejemplo, nos producen miedos, ansiedades, afanes de control, ira... También ponen a prueba nuestra autoestima, nuestros complejos, nuestra confianza en nosotros mismos y en nuestra pareja, la solidez de nuestra relación. Y también ...