El amor real

Siempre me ha sonado mal esa extraña afirmación de que el amor consiste en "hacer feliz" al otro (pareja, personas que sufren, etc.). Por ejemplo, en las viejas películas románticas el chico enamorado siempre le dice a la chica: "quiero casarme contigo y hacerte feliz". Supongo que al decir eso confundían el amor real con el amor moralista, "ideal", siempre asociado al altruismo, hacer el bien a los demás, etc. Pero creo que esta confusión sólo puede causar problemas en cualquier relación. Por distintos motivos, entre ellos:

  • Nadie puede hacer feliz a nadie. Por la sencilla razón de que la "felicidad" es un estado interior -transitorio o estable- que deriva espontáneamente de la personalidad, vivencias, salud mental, etc. de la propia persona. Que, además y desgraciadamente, no suele tener demasiado control sobre sí misma. Y mucho menos los demás.

  • Nadie "debe" hacer feliz a nadie. Porque entonces el amor ya no sería un fenómeno natural, sino una obligación, una ley religiosa/moral o social. Es decir, una fuente inagotable de simulaciones e hipocresías.

  • Las conductas "amorosas" no siempre son fruto de un amor real. También pueden resultar del miedo, la culpa, el interés, el deber, etc. Por ejemplo, una enfermera solícita y eficaz parece amorosa pero... sólo está realizando su trabajo.

  • La persona que ama no puede dar lo que no tiene, por mucho que se esfuerce. Ni por mucho que la persona amada lo necesite desesperadamente para "ser feliz". Esta situación irresoluble sólo generará conflictos.

  • Cualquier persona sólo puede amar, e incluso sentirse amada, si está suficientemente libre de traumas, neurosis y necesidades extremas. De lo contrario, todo lo que haga "por amor" sólo lo hará, en realidad, para obtener cosas de la otra parte. Para salvarse a sí misma.

Pero entonces, si amar no consiste en "hacer felices" a los demás, y ni siquiera a nosotros mismos, ¿qué es el amor?

En mi opinión, el amor real es un lazo espontáneo de afinidades y mutuo crecimiento. Si las personas se vinculan libremente debido precisamente a lo mucho que comparten (sentimientos, formas de pensar, intereses, proyectos, salud mental, personalidades complementarias, etc.), gracias a lo cual pueden mutuamente crecer y vivir mejor, entonces, a mi entender, estas relaciones sí son genuinamente amorosas. Pero si las personas no logran vincularse de verdad, o lo intentan sin afinidades, o desde el esfuerzo, o por compulsiones neuróticas, o sin mutuo enriquecimiento psicoexistencial, entonces creo que ese tipo de relaciones son otra cosa.

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